Siempre con la premisa de garantizar a cada paciente el mejor tratamiento médico, realizamos auditorías individuales en las que evaluamos cada caso en particular, valiéndonos de los últimos avances de la medicina a nivel internacional, y basados, estrictamente, en la evidencia científica comprobada.

Para ello, aplicamos los protocolos establecidos por el Programa Nacional del Cáncer del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación y los estándares del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

Ofrecemos el suministro de drogas oncológicas mediante estrictos controles y un sofisticado sistema de monitoreo punto a punto, es decir, desde que el medicamente sale del laboratorio hasta que llega a manos del paciente.

Brindamos al médico tratante, quien suele encontrarse en soledad ante casos extremos y bajo las presiones propias de afecciones complejas como el cáncer, una Segunda Opinión, la que realizamos sin costos adicionales para los Sistemas de Salud, y que posibilita que un experimentado equipo de profesionales especialistas, supervisados por el Jefe Médico, evalúe la situación clínica y recomiende siempre el tratamiento más adecuado, eficaz y acorde, según sea el caso.